La verdad es que la falta de confianza en mi persona en cuanto a trabajo se refiere es increíble, abominable podría llegar a decir, y cuando pienso en ello un escalofrío recorre mi columna vertebral de arriba a abajo y una sensación de culpa y decepción pesan enseguida sobre mis espaldas.
Hace un rato, mi madre me bombardeaba a preguntas sobre un proyecto que tenía que tener acabado para determinada fecha (véase a finales de semana) y su ristra gigantesca de expresiones cargadas de ironía y enfado contenido eran para mí lo más difícil de digerir de todo aquello... La falta de confianza se podía palpar en el aire, parecía una maestra diciendo ''¿Ya has hecho los deberes?'' y realmente esas situaciones me hacen retorcer los nervios hasta puntos que ni yo misma esperaba. No es tanto el hecho de la faena que tengo por delante sino el increíble acoso familiar sobre el tema sumado al acoso por parte de amigos con otro tema parecido. Siempre lo mismo, siempre el ''¿Ya te dará tiempo?'' ''¿Ya estará bien hecho?'' ''Como nunca dejas nada aparcado excepto lo que tienes que hacer...'' Son frases detonantes de que mi mirada se vuelva la de un asesino en serie y me entren ganas de dejar de ver y oir al mundo por unas horas, porqué se juntan dos factores: la insistencia de unos y la sensación de culpa de mi misma.
Llegada a este punto, trato de preguntarme...¿Seré capaz esta vez de conseguir ser profesional y dar con mis actos un motivo de confianza para la gente que quiero? o sencillamente es que la gente no cambia? Yo, francamente, creo que todo el mundo es capaz de superarse... aunque caigamos en un estúpido bucle que nos haga desesperar, explotar y después levantarnos para hacer las cosas mejor...
Deseadme suerte, esta semana no es solo trabajo, es orgullo.