domingo 27 de julio de 2008

Kiss from a Rose

soñando, sonriendo, descubriendo...


concierto de madrugada, entretenido y alegre. Saltos, sudor, gritos, sentimientos a flor de piel... y un violin que se entremezclaba con guitarras y bateria, bajo y flauta, un violin que fué el único capaz de sonreir a quienes, tras unas rejas, esperábamos un simple saludo.

Tengo tantísimas ganas de volver a pisar madrid...

solo faltan 4 dias